jueves, 5 de mayo de 2011

László Krasznahorkai

...Porque había cosas alentadoras y había cosas para ver: mientras el frío atravesaba agradablemente todos sus poros y ella impulsaba, por la acera recta como una flecha, su importancia de muchos kilos de peso como si fuese el cuerpo liviano de un pájaro, constató satisfecha que el proceso irreversible de destrucción, desintegración y ruina continuaba de acuerdo con sus rigurosas leyes, y día tras día se estrechaba el círculo, dentro del cual los "asuntos" funcionaban y seguían con vida; veía que hasta los edificios, en su insuperable abandono, esperaban a que se cumpliera su destino, puesto que los inmuebles y sus habitantes ya se habían separado: el revoque caía en grandes trozos, los marcos carcomidos de las ventanas se desprendían de los muros y el creciente número de cumbreras rotas a ambos lados de las calle indicaban también que la estructura de las vigas de madera-como de la piedra, de los huesos, de la tierra-perdía cada vez más estabulidad.

Melancolía de la resistencia
t. Adan Kovacscics

martes, 8 de febrero de 2011

la sombra de la poesía

¿cuál es la fuente de luz que interrumpe? ¿de quién es el rostro invisible en el que se estrellan todos los monólogos?

la poesía es una estrella...

suceden muchas cosas en las zonas de eclipses, se dividen planetas, se construye el olvido, desaparece la manipulación de la luz, se distorsiona el tiempo

miércoles, 10 de marzo de 2010

arranque

ni lamento, ni delirio, ni lamento, ni delirio. ni lamento ni delirio. quiero poesía. ni lamentos, ni delirios.
escuchar con claridad, cantar. sonreír entre pequeñas letras. la quiero ahora.

miércoles, 28 de enero de 2009

azúcar quemada

quieres saber de quién me despido, qué pienso de ti. quieres tenerme a una distancia segura. no me mires sorprendida si te pregunto para qué. decidí permitirle al amor fluir. inevitablemente este torrente me alejará de ti, de los caballos sin brío, de las mascotas.

ya no planifico, ya no calculo más. callo todo lo relevante. mi corazón se alínea con el calor del sol. mi sangre deviene sangre de bestia. me alejo de ti cuando te conformas, me alejo de todos los pensamientos domesticados. mi cuerpo progresivamente se adhiere a estrellas. el futuro se presenta sutil, y sinceramente me alegra no tener que olvidarlos ni enfrentarlos. me alegra que sea una música imperceptible para los escépticos la que naturalmente me aleje de ti.

lunes, 26 de enero de 2009

en casa con los yankees

¿en que estación del metro bajas y gopeas sin cesar un animal muerto? eres la única persona que se me acerca con adivinanzas, con boletos, con una sonrisa torcida. tu ausencia es melódica. perdí el camino. cada vez que abro los ojos soy un fantasma diferente. hasta el siguiente tropiezo. con la cara sobre el suelo regresan los fragmentos de mi vida descarriada. el tiempo que sobra antes de que cierre los ojos de nuevo, lo uso para escribir y escuchar como cicatrizan mis huellas en el suelo.

no sé como describir el sentimiento que me acoge cuando empiezo a sentir mis párpados pesados. en un par de minutos olvidaré todo. estaré a tu merced cazadora de fantasmas.

martes, 13 de enero de 2009

dulce muerte

arroja semillas, derrama sangre
esa pequeña luz emergiendo del frío
recoge las pocas lágrimas
y describe en el aire
la manera más efectiva
para que el registro de la muerte propia
sea un oasis para los extraños

viernes, 9 de enero de 2009

la burbuja del desierto

no consigo abrir mis párpados. ignoro si la oscuridad presente se debe a la muerte o al sueño. sin embargo alcanzo a sentir tus manos moviéndose entre la paja. me arrastras. recoges manojos de paja. retacas mi pecho, rellenas la ropa sostenida por palos. me regresas a un mundo prisión, alejado de toda vida familiar. dibujas dos puntos negros debajo del sombrero. veo otra vez. borrosa, tu espalda se desvanece entre arbustos. no sé si me acabas de abandonar. me dejas en tu jardín secreto, me convertiste en su espantapájaros. faltan el viento, los cuervos. árido y marchito, nunca hubiera imaginado un lugar así oculto en tu cuerpo. ¿dónde estás, por qué te fuiste sin pintarme una sonrisa?